Experiencias cercanas a la muerte (testimonio real de un moribundo)

experiencias cercanas a la muerte  (testimonio de un moribundo)

Testimonio real de un moribundo en una experiencia cercana a la muerte

“Me parecía estar rodeado de una nube rosada. No sentía ningún tipo de dolor sino más bien una paz interior. Yo oía a las personas gritando a mi alrededor. Se murió, se murió!!

Algunos logran llegar a la frontera con el más allá pero son devueltos por fuerzas externas que no les permiten atravesar dicha frontera.

Este artículo trata de este tema tan fascinante pero todavía entre las neblinas de la ignorancia científica sobre lo que pasa al morir.

Charles Aznavour, chocó su auto con un camión cisterna el 21 de agosto de 1956. Fue conducido a un hospital en estado de coma.

Según su relato el fue testigo como lo cargaban en una camilla y lo cubrían con una sábana blanca.
Quería a toda costa gritarle a las personas que estaba vivo pero no podía mover sus labios.

Se sentía flotando en un cielo azul, hasta que de pronto escuchó la voz de una de las enfermeras que le dijo a su oído.
–No se preocupe señor Aznavour, ya lo peor pasó. Usted sobrevivió el accidente que casi le cuesta la vida. Estuvo muerto por tres minutos–.

Estadísticas de los que tienen una experiencia cercana a la muerte

Relatos como este se conocen comúnmente como experiencias cercanas a la muerte.

El nombre a estos eventos se lo dio el doctor Raymond Moody quien hace veinticinco años escribió su popular y famoso libro mundialmente aceptado y traducido a más de cuarenta lenguas, llamado “Vida después de la Vida”.

En los Estados Unidos uno de cada veinte ciudadanos han vivido una experiencia cercana a la muerte.

El 11% de ellos describen esta experiencia como una sensación de paz y ausencia del dolor.
El 10%  dicen haber experimentado una revisión de su vida pasada.

El 12% dicen haber estado en un mundo diferente con jardines celestiales y unas casas indescriptibles.

El 9%  sintió cuando su alma dejó su cuerpo acostado en la cama donde falleció.

El 8%  notó que unos seres de luz lo guiaban a otra dimensión.

El 5%  contempló luces cegadoras y brillantes.

El 3%   percibió un túnel donde se encontraron a sus familiares ya fallecidos.

El 1%   tuvo una sensación de tormento infernal.

El resto recuerdan haber experimentado algo maravilloso pero no pudieron describirlo.

A comienzos del siglo veinte, se realizaron estudios científicos sobre personas agonizantes y entrevistas con sus médicos, psicólogos y enfermeras que los atendían.

Lo que dicen los psicólogos sobre las experiencias cercanas a la muerte

El psicólogo James Hyslop descubrió en 1907 que alrededor de doscientos enfermos que agonizaban en su lecho experimentaban visiones con familiares y amigos ya fallecidos.

Este estudio fue respaldado en 1923 por el doctor Ernesto Bossano padre de la parapsicología italiana.

En los años veinte, Sir William Barrett, médico y pionero de la investigación paranormal, colectó una serie de visiones de personas agonizantes y descubrió que éstas se producían frecuentemente mientras la mente del individuo daba muestras de claridad y racionalidad; por lo tanto, no podían atribuirse a alucinaciones.

A veces, el moribundo tenía la impresión de abandonar su cuerpo, al tiempo que su aparición era percibida por sus familiares ya fallecidos y sentía que caminaba en el aire por un túnel luminoso.

Advirtió que, a veces, las visiones no se ajustaban al estereotipo cultural o a ideas preconcebidas de los pacientes, y encontró casos de niños asombrados de ver ángeles sin alas.

A otros niños los venía a encontrar  su abuelita o abuelito que ellos amaban y que sus padres les  habían ocultado su fallecimiento.

En 1959, el psicólogo Karlis Osis realizó el primer estudio científico sobre estas visiones.

Mediante una nueva metodología y un análisis estadístico de los resultados, estudió las observaciones de médicos y enfermeras que trabajan con agonizantes.

Tras estudiar la influencia de los medicamentos suministrados al enfermo en la frecuencia de las visiones que experimentaba, concluyó que los fármacos y las fiebres altas de los enfermos no provocaron las visiones.

Todo lo contrario algunos medicamentos las suprimían.

En 1971 el psiquiatra Russell Noyes estudió los casos de ciento cuatro personas que habían sufrido accidentes y propuso una teoría psicológica que contenía tres etapas.

1. La resistencia, la cual estaba caracterizada por el reconocimiento del peligro, el miedo a morir, y la lucha por sobrevivir del moribundo.

2. La segunda la caracteriza un sentimiento de paz, en donde el individuo hace un inventario de su vida y luego experimenta una inmensa paz .

3. La tercera etapa es cuando el moribundo tiene experiencias místicas y siente una paz y una felicidad difíciles de describir.

Otros testimonios sobre las experiencias cercanas a la muerte

Según las personas que han sido declaradas oficialmente muertas y han vuelto a la vida, el último sentido que pierden es el del oído por que pueden escuchar claramente el ser proclamados muertos y personas llorando y gritando a su alrededor.

Luego dicen escuchar ruidos extraños y desagradables y sienten la sensación de estar flotando en el aire a millones de pies de distancia de la tierra en un cuerpo espiritual. Miran el momento en que abandonan su cuerpo físico y se perciben un campo de energía distinto al de cuando estaban vivos.

Otros experimentan visiones, de pasadizos oscuros, túneles de luz, escaleras que conducen al vacío mientras que otros miran luces hermosas e intensas.

Algunas personas miran jardines o zonas verdes y hermosas ciudades llenas de una luz indescriptible.

La mayoría de los que han tenido estas experiencias no quieren regresar, desean entrar en esa luz esplendorosa.

Algunos aseguran que les es dada la opción de permanecer en esa dimensión o regresar a la tierra.

Muchos optan por la segunda porque sus responsabilidades familiares no les permiten irse tranquilos.

En su mayoría los que regresan dicen que el retorno a la vida terrenal es brutal y desagradable.

Quieren contarlo todo pero no pueden acordarse de los detalles de lo que vieron.

Les da temor narrar sus experiencias porque muchos podrían burlarse de ellos y considerarlos desequilibrados mentales.

En su mayoría se convierten en personas más espirituales.

Aprenden a apreciar la vida mejor, sus relaciones con los demás y a ignorar problemas menores.

Click aquí para volver a las categorías

Click aquí para leer otros artículos relacionados con el tema

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>